Descripción del Mundo Espiritual: Entre la Controversia y la Unificación

No es fácil posicionarse en el asunto de cómo es la vida en el mundo espiritual. ¿Dónde nos situamos exactamente según los datos que hay en la codificación y en la literatura de André Luiz (y similares)?

A poco que observemos, evidenciamos que no tenemos certezas absolutas… así es que, de entrada, yo me inclino porque seamos prudentes y también más tolerantes con las opiniones que no casen con la nuestra (al fin y al cabo no disponemos de un “detector” infalible que nos indique de parte de quién está la verdad en este asunto).

En lo personal, en las obras del autor brasilero, tanto Ministerio y tantas áreas especializadas me abruma, y algunos datos como los “bonus-hora” me hacen desconfiar… pero también es cierto que si nos ceñimos a la Codificación carecemos de datos precisos, pues los textos y los testimonios se basan en un enfoque generalista del todo moral: el espíritu es más feliz o más desdichado según se comportó. Punto.

No se dice mucho más (incluso pienso que quizá los Espíritus fueron mucho más explícitos con la vida en otros planetas que con la concerniente al plano espiritual).

Ante las diferentes comunicaciones de ultratumba, Kardec y sus colaboradores optaron más por una pregunta tipo «¿Cómo te sientes? / ¿Cómo fue el proceso?», más que la de «describe el mundo en el que te hayas o ¿Cómo es el mundo espiritual?»

Quizá los guías de la Codificación lo que realmente deseaban era dejar claro que la muerte no existe y la vida continúa después de lo físico (con las consecuencias filosófico-morales que esto conlleva), y en esto se centraron mas que en describir en detalle como era esa vida en el más allá, dejando para más transcurrido el tiempo que otros espíritus se encargaran de ello (al fin y al cabo el Espiritismo no termina con Kardec, y otros detalles podrían ser revelados con el tiempo).

A lo de que la obra andreluziana sea pura quimera, otros, con no menos criterio, pueden alegar que las descripciones de la vida en Júpiter de la época de Kardec tan poco es que sea muy realista…

No comprendo porque algunos escépticos se rompen las vestiduras, por ejemplo, con la sola mención del asunto de las colonias espirituales; ¿habrá algo más connatural a la idea espiritista de progreso evolutivo y afinidad de almas que reunirse en determinadas comunidades, sean estas terrenas o espirituales? (¿Que hacen entonces los espíritus? ¿se quedan flotando por ahí?). Ni todo puede estar reflejado en la Codificación, ni el vocabulario, las necesidades y la cultura son las mismas.

Ambigüedades e interpretaciones erróneas las hay hoy y las hubo ayer; es cierto que el “foco” brasilero encarnado deriva en una innecesaria (re)interpretación evangelizadora del todo superada y ajena a la propuesta espírita original, pero tampoco la Sociedad Espírita de París se libró de errores y contradicciones (la manipulación de textos de Leymare, la “Revue spirite” convertida en un bastión teosófico, etc).

El Espiritismo es una idea universal; no es “francés”, “español” o “brasilero”, y sin embargo, muchos caen en personalismos del todo etnocentristas… Los Espíritus superiores superaron atavismos diferenciales de raza o territorio, filtrando la idea espiritista allá donde sea preciso o toque hacerlo.

Por todo esto, quizá resulta demasiado simplista y cómodo etiquetar todo lo de A. Luiz como una fantasía y/o proyección (puede que en parte sea así, pero también puede que sea un parecer nuestro…). Tengo mis dudas en cualquier caso, así es que de momento me sitúo en terreno neutral; ni venero a “Nosso Lar” ni lo denosto por sistema.

Quizá una de nuestros grandes déficits como espíritas es preferir la crítica (no constructiva), los sofismas y la división, antes que alcanzar la saludable visión de conjunto y la unidad dentro de la diversidad, resaltando los puntos que nos unen más que el incidir en las diferencias.

Tal vez hoy sea este parte del desafío que distingue al buen espírita de aquél otro que aún está lejos de serlo; el que rema en una misma dirección a pesar de las inevitables/naturales diferencias y el que se complace en la controversia.

Estemos pendientes de esto en adelante; nuestra conciencia mucho nos lo agradecerá…

Salud y progreso para todos.

Por Juan Manuel Ruiz González para ZonaEspirita.com

Jueves, 21 de Enero de 2021

Escrito por Juanma

Juanma

Juan Manuel Ruíz González es miembro de la Asociación Espírita José Grosso de la ciudad de Córdoba (España) y fundador del grupo de Facebook “Doctrina Espiritista”. También escribe artículos en publicaciones espíritas como el periódico madrileño “El Ángel del Bien” y es asiduo colaborador de la web Zona Espírita.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.