Autoconocimiento y Divulgación

En la imagen; firma de Allan Kardec, codificador del Espiritismo.

En los libros que leemos y/o recomendamos, y en el tipo de lenguaje que utilizamos para hablar de Espiritismo, se percibe con claridad al auténtico seguidor de la escuela de Kardec y los buenos Espíritus, y aquél otro que se limita a repetir ese Espiritismo híbrido, cristianizador y adoctrinante que (seguramente con las mejores intenciones), a efectos prácticos, queda lejos de ser la propuesta racional, revolucionaria y universal que los guías de la humanidad presentaron.

Para que el mensaje espírita tome alas, precisamos antes ir mas allá de determinados patrones decimonónicos (que ya no se adecuan a la cultura del siglo XXI), asi como sacudirnos el cliché religioso (que el propio Espiritismo vino a superar).

Por responsabilidad, afecto y lealtad doctrinaria, necesitamos romper con el comodismo y la autocomplacencia de muchas décadas… y para ello ser honestos, autocríticos e imparciales, pues sólo así tomaremos conciencia de lo que significa y espera de nosotros está filosofía de naturaleza superior.

▶ El Espiritismo es el que es, y no el que nos gustaría que fuese según nuestras creencias de base o según nuestros prejuicios culturales. ◀

No nos quepa la menor duda: el espírita creíble es el que promueve un espiritualismo librepensador y progresista de base. Lo contrario es lo que en buena parte se observa: un neo espiritualismo evangelizador y por lo tanto un Espiritismo light (que no es algo malo en sí mismo, hay que reconocer, pero tampoco es lo que los Espíritus propusieron).

Hace falta mirar más allá de los dictados de centros y federaciones, de manuales y comisiones organizativas, pues, por sorprendente que parezca, a veces es el propio Espiritismo institucional el que nos impide ver y nos distancia de la esencia del mensaje original.

A las claras se percibe que debemos cuidar nuestra instrucción pero, por sobre todo, cuestionar y mejorar el proceso divulgativo… esto será por si solo reformador y saludable, porque muchos espíritas carecen de lógica doctrinaria, prudencia y absoluta falta de naturalidad; de echo es vital cambiar el modelo contemporáneo donde, hasta ahora (de manera general), los espíritas hemos apoyado el proceso dialógico.

Para empezar, nos vendría bien saber que no hay ningún ABC espírita, ningún vademecum al que seguir al dedillo; sólo tenemos la codificación y el sentido común… Por lo tanto no debe existir miedo o reparos a “salirse del plato”, puesto que el Espiritismo no necesita ningún guión doctrinal marcado (sea este de Europa o de Brasil). El Espiritismo rompió con su surgimiento toda ortodoxia (religiosa o positivista), por lo tanto no puede él mismo terminar convertido en una.

▶ El mensaje espírita, como en general el de todas las grandes ideas renovadoras, se hace a través de la libertad de pensamiento y no desde la rigidez doctrinal. ◀

Cuando la mayoría de espíritas del mundo hablen de Espiritismo, y no de sincretismos culturales (religiosos o cientificistas) que agregamos/quitamos según el gusto, este estará entonces preparado para desarrollar de manera plena su identidad y cometido.

La clave espírita reside en su énfasis en la inmortalidad, en la existencia de los espíritus y el mundo espiritual… Aunque claro, observando a cierto sector de los espíritas, más centrados en las parábolas de Jesús y en los dictados de la FEE (por ejemplo), percibimos que, en algún momento, nos desviamos del camino…

¡Que diferentes sensaciones producen aquellos que desean aportar perspectiva existencial o esperanza (y además lo hacen desde el respeto y valoración del otro, aunque ese otro esté distante de su forma de ver el mundo), y aquellos otros cuyo interés soterrado es el abordaje y aleccionamiento de las conciencias!

▶ A los espíritas nos queda pendiente la tarea de la reconexión; aquello que perdimos cuando dejamos salir al diálogo libre y la filosofía de los centros, y en su lugar entraron las líneas de pensamiento prefabricadas y el adoctrinamiento moralizante. ◀

La ortodoxia jamás podrá ir de la mano del auténtico Espiritismo.

Para que el mensaje de los inmortales riegue el alma humana, primeramente debe reorganizarse y depurarse en el corazón de los propios espíritas.

Por Juan Manuel Ruíz González para ZonaEspirita.com

a Jueves 8 de Abril de 2021

Escrito por Juanma

Juanma

Juan Manuel Ruíz González es miembro de la Asociación Espírita José Grosso de la ciudad de Córdoba (España) y fundador del grupo de Facebook “Doctrina Espiritista”. También escribe artículos en publicaciones espíritas como el periódico madrileño “El Ángel del Bien” y es asiduo colaborador de la web Zona Espírita.

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