Introducción al Espiritismo: ¿Qué es el espiritismo?

Juan José Torres Fernández ha escrito:

¿Qué es y qué no es el espiritismo?

El espiritismo es la ciencia que estudia la naturaleza, el origen y el destino de los espíritus, y las relaciones que hay entre el mundo espiritual y el corporal(1).

Ante la amplitud de contenido que encierra el espiritismo, podemos definirlo como una doctrina(2) que tiene un triple aspecto.

Como doctrina filosófica se encarga de analizar, bajo aspectos racionales y lógicos, diversas cuestiones existenciales, ofreciendo respuestas a las transcendentales preguntas:

  • ¿quién soy?
  • ¿de dónde vengo?
  • ¿a dónde voy?
  • ¿cuál es la finalidad de mi vida? etc.

Además, tiene un aspecto científico, ya que estudia los fenómenos de naturaleza mediúmnica de manera empírica y analítica, y por último ofrece una propuesta moral en el estudio de las leyes morales que rigen la vida espiritual de los seres.

El espiritismo es por lo tanto Filosofía, Ciencia y Doctrina con consecuencias Ético—Morales.

En cuanto a lo que no es el espiritismo, el espiritismo no es lo que habitualmente se le atribuye.

No es

  • un pasatiempo que usa la comunicabilidad de los espíritus para diversión,
  • no es la ouija,
  • no se dedica a la adivinación del futuro mediante cualquier procedimiento,
  • no tiene rituales,
  • no tiene sacramentos,
  • no tiene simbología,
  • no tiene dogmas,
  • no tiene jerarquías institucionales,
  • no tiene líderes,
  • no usa talismanes ni amuletos,
  • no es una doctrina esotérica,
  • no busca el misticismo…

En definitiva, usa simplemente la lógica y el razonamiento, y su propuesta es el progreso por medio del trabajo en el bien y en el estudio y perfeccionamiento interior.

Análisis del espiritismo como filosofía

Para responder a las cuestiones del origen y el destino del espíritu, el espiritismo traza una filosofía de vida, cuyos puntos fundamentales son:

1—La existencia de Dios como la inteligencia suprema del universo y la causa primera de todas las cosas. Las pruebas de la existencia de Dios las podemos encontrar en un axioma que aplicamos a nuestras ciencias: Todo efecto tiene una causa, buscando la causa del universo llegamos a concluir que Dios existe(3) .

 2—La inmortalidad del alma. Todos somos inmortales. El cuerpo es simplemente un instrumento de manifestación del alma o espíritu, que es realmente el ser inteligente, el que piensa, siente, ama… Cuando el cuerpo muere lo que ha muerto es el instrumento, la envoltura, pero nosotros continuamos viviendo.

Esta idea dignifica al ser, no reduciéndolo a una simple estructura orgánica casual que desaparece cuando la vida lo abandona. Con la inmortalidad del alma hay siempre una esperanza, un futuro, una realización progresiva y constante.

Además, existe la perpetuidad de los afectos, lo que es, invariablemente, un profundo consuelo al saber que no hemos perdido a los padres, hermanos, hijos, compañeros… Los perdemos de vista momentáneamente, pero en el futuro vendrá el reencuentro feliz.

 3—La comunicabilidad de los espíritus. Este punto es consecuencia del anterior. Todos somos espíritus, unos encarnados y otros desencarnados, la muerte del cuerpo no confiere para el espíritu cambios drásticos ni situaciones anormales. Somos los mismos salvo que en diferentes realidades de la vida.

Ante esto, es lógico pensar que, si seguimos siendo los mismos, tendremos los mismos gustos, las mismas características emocionales, los mismos deseos, los mismos afectos…

Ahora bien, si los afectos no se pierden, si seguimos amando a los seres queridos que han quedado en la tierra,

  • ¿No será lógico que deseemos comunicarnos con ellos?
  • ¿No será normal que deseemos decirles que seguimos vimos?
  • ¿Y no es realmente una dicha poder mantener esa comunicación?

Ante la comunicabilidad de los espíritus, las críticas parten de dos puntos fundamentales:

Los materialistas.

 Estos consideran que la vida se restringe al fenómeno biológico.

Nuestra personalidad y características psicológicas, según ellos, son resultado de la función cerebral, y una vez que el cerebro muere, nosotros desaparecemos para siempre.

Ante esta idea cabe decir que el materialismo tiene razón de ser desde el momento que no se demuestre que nada sobrevive a la muerte del cuerpo físico.

Sin embargo, una vez que se pueda demostrar que hay algo que sobrevive a la muerte del cuerpo físico, la negación no es posible e implica una inversión en el orden del razonamiento, ya que negar el fenómeno que prueba el hecho porque no se cree en el hecho, es totalmente contrario al más mínimo principio de lógica y pensamiento científico.

 Los espiritualistas dogmáticos.

Muchas doctrinas espiritualistas creen en la inmortalidad del alma, pero niegan la comunicabilidad de los espíritus.

Las razones son varias, pero fundamentalmente vienen a decir que es un fenómeno antinatural, o que Dios no lo aprueba.

Sin entrar mucho en la cuestión, nos cabe señalar que el ser humano no conoce todas las leyes de la naturaleza para determinar qué está dentro de ellas y qué no lo está.

Por otro lado, ¿cómo podemos afirmar que Dios aprueba o no algo?, ¿acaso sabemos lo que Dios piensa? Ambos argumentos carecen de lógica y están basados más en preconceptos dogmáticos que en análisis lógicos del fenómeno de la comunicabilidad de los espíritus.

 4—La reencarnación.

La finalidad del espíritu es el progreso, la evolución.

Ahí reside su plenitud y su felicidad.

Ahora bien, ¿cómo llegar a esa plenitud en el transcurso de una sola encarnación?

Además, considerando la vida actual como la única, llegamos a la conclusión de que no todos tienen las mismas oportunidades, por lo que no todos tendrían los mismos elementos para realizarse espiritualmente.

La propuesta del espiritismo es que todos partimos del mismo principio, y vamos aprendiendo y progresando por medio de diversas encarnaciones.

La idea de la reencarnación responde a múltiples cuestiones que sin ella quedan sin respuesta, como por ejemplo la causa de las diferencias tan grandes en las vidas de unas personas, que lo tienen todo, y otras que carecen hasta de lo más necesario.

El por qué unos nacen dotados intelectualmente y otros con dificultad para aprender siquiera lo más básico.

El por qué unos desarrollan sentimientos de bondad mientras que otros desarrollan sentimientos de odio, etc.

Si vemos el problema desde una única encarnación, sería muy difícil explicar la justicia de Dios, que da a unos mejores elementos que a otros.

Sin embargo, con la reencarnación todo se explica, puesto que cada uno tiene en esta existencia lo que ha hecho de sí en el transcurso de sus reencarnaciones precedentes, con lo que no hay injusticia.

Quien ha trabajado y luchado para su propio perfeccionamiento ya ha conquistado valores morales e intelectuales, quien no ha trabajado aún le faltan y tendrá que conseguirlos.

Pero además, la idea de la reencarnación da dignidad al ser humano, pues nos muestra que no somos juguetes de fuerzas ajenas, ya sea un destino caprichoso o el azar.

Al ser constructores de nuestro destino, podemos desde este momento trabajar para forjarnos un futuro mejor.

 5—La pluralidad de mundos habitados.

Para el espiritismo, la tierra no es el único planeta habitado.

Los descubrimientos de la ciencia nos van mostrando cada vez mejor la magnitud del universo en el que vivimos, y pensar que existe todo ese universo resultante de la creación de Dios para dotar de vida un único planeta sería el mayor absurdo en cuanto a nuestra concepción de Dios.

Análisis del espiritismo como ciencia

El espiritismo es ciencia desde que hace un estudio serio y objetivo del espíritu.

El espiritismo no trata al espíritu como un ser abstracto, extraño o indefinido, que tiene que ver con fenómenos del orden de lo sobrenatural.

Para el espiritismo lo sobrenatural no existe, ya que todo fenómeno que existe, por el simple hecho de existir, es natural.

Otra cosa es que no sea conocido por el ser humano.

Por lo tanto, la existencia del espíritu y los fenómenos a él ligados son totalmente naturales, y como tales, pueden ser observados, medidos, cuantificados y analizados como si se tratase de fenómenos físicos, si bien es verdad, que usando métodos adecuados al objetivo del estudio(4) .

En cuanto a la naturaleza del espíritu, él es el principio inteligente del universo.

En realidad, nosotros somos espíritus encarnados en un cuerpo.

Por lo tanto, es natural que exista una comunicabilidad entre nosotros encarnados, y ellos desencarnados.

 Análisis del espiritismo como doctrina moral

Al descubrir con el espiritismo la inmortalidad del alma, surge una pregunta lógica: ¿Cuál es el estado del alma después de la muerte del cuerpo? ¿De qué depende su felicidad o desdicha? El espiritismo no presenta un cielo y un infierno circunscritos en un lugar del espacio.

Para el espiritismo lo que existe son estados de conciencia.

De esta forma, depende de nuestro estado interior, que seremos felices o desdichados en la vida espiritual.

Por este motivo, el espiritismo muestra una moral, es decir, unas reglas de comportamiento que nos permitirán alcanzar la paz interior y como consecuencia, la felicidad.

La moral espírita no es una moral aparente, ya que no podemos engañar a nuestra propia conciencia, ni es una moral impuesta, puesto que cada uno es responsable de sí mismo.

La doctrina moral del espiritismo es una propuesta al mejoramiento y al cumplimiento de las leyes morales que rigen la vida.

Para el espiritismo existen unas leyes morales al igual que existen unas leyes materiales.

Siempre podemos ignorarlas o tenerlas en cuenta, pero por eso mismo, seremos responsables de nuestro comportamiento delante de las mismas.

Citamos las leyes morales que presenta el espiritismo y que serán estudiadas posteriormente en un capítulo dedicado a ello:

✓ Ley de adoración

✓ Ley de trabajo

✓ Ley de reproducción

✓ Ley de conservación

✓ Ley de destrucción

✓ Ley de sociedad

✓ Ley de progreso

✓ Ley de igualdad

✓ Ley de libertad

✓ Ley de justicia, de amor y de caridad

Para el cumplimiento de esas leyes morales, Kardec preguntó a los espíritus quien podía servirnos de guía y modelo, y ellos contestaron: contemplad a Jesús.

De esta forma, el espiritismo hace un estudio de los evangelios, dividiendo los contenidos de los mismos en 5 puntos fundamentales: “Los actos ordinarios de la vida de Jesús, las palabras que sirvieron para la creación de los dogmas de la iglesia, los milagros, las profecías y la moral”.

En cuanto a los cuatro primeros, pueden existir diversas interpretaciones, opiniones, polémicas… pero la moral de Jesús está claramente trazada en los evangelios.

De esta forma, el espiritismo explica la moral enseñada por Jesús desde una óptica nueva, considerando la inmortalidad del alma que se deduce de sus estudios y buscando su concepción universal.

 El razonamiento es la base de la doctrina espírita.

Allan Kardec, su fundador, estableció que era preferible rechazar nueve verdades que aceptar una sola mentira, queriendo decir que el espiritismo solo acepta aquello que se puede analizar desde una postura lógica y racional.

Referencias:

(1) Allan Kardec¿Qué es el espiritismo? – Prólogo.

 (2) Se llama doctrina, a un conjunto de enseñanzas, instrucciones, postulados y opiniones que se poseen e imparten al respecto de un determinado tema, ya sea político, social, religioso, filosófico, científico o de diversa índole. Es en este contexto en el que se encuentra la definición de la palabra doctrina vinculada al espiritismo. Así pues, el empleo del término Doctrina Espírita, hace alusión al conjunto de enseñanzas de que se compone el espiritismo, y como ese conjunto de enseñanzas está basado en el razonamiento, el análisis de los fenómenos mediúmnicos y las enseñanzas dadas por los espíritus, sería correcto clasificar al espiritismo como una doctrina filosófica, científica y ético moral.

 (3) Hacemos, en este capítulo*, un repaso sucinto de los puntos filosóficos fundamentales del espiritismo, siendo cada uno de ellos analizado en profundidad en capítulos posteriores.

 (4) Este tema será tratado en un capítulo* propio, ofreciendo aquí simplemente un esbozo del carácter científico del espiritismo.

Por Juan José Torres Fernández de Asociación Espírita José Grosso (Córdoba – España). Reproducido del *capítulo 1 de su libro “Filosofía Espírita; Bases Filosóficas del Espiritismo: Estudio analítico y racional de los puntos fundamentales de la filosofía espírita“. (2014)

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