Berthe Fropo y la Reivindicación del Genuino Pensamiento de Kardec

ESPIRITISMO DESPUÉS DE KARDEC (PARTE 1)

Una de las figuras espíritas que había permanecido en el anonimato durante más de un siglo, emerge con tal brillantez y admiración por el coraje encomiable que tuvo al denunciar las irregularidades que se estaban suscitando en el movimiento espírita francés después de la desencarnación de Allan Kardec el 31 de marzo de 1869.

Nos referimos a Berthe Fropo, nacida el 4 de octubre de 1821 en Francia.

Poseía una indiscutible vocación artística y una fuerte sensibilidad por los problemas que aquejaban en la sociedad.

Participó como artista en un evento en beneficio de los necesitados y se involucró con la asociación de lucha contra el abuso del tabaco.

Siendo espírita, cultivó una gran amistad con Amélie Gabrielle Boudet, esposa de Allan Kardec. En 1884 publicó en París, con un tiraje de 1200 ejemplares, su obra titulada “Beacoup de Lumière” (Mucha Luz).

Esta obra, vino a remover las estructuras de movimientos espíritas que se fundamentaban en el Roustanguismo.

Denuncia hechos, desconocidos hasta el momento, que fueron los principales causantes de la caída del movimiento espírita francés, y demuestra cómo el pensamiento de Kardec y su proyecto fueron deturpados y desviados del rumbo que había trazado.

Esta obra fue traducida al portugués por Ery Lopes y Rogério Miguez, quienes la complementan con la Biografía de Berthe Fropo, e incluyen el artículo que ella publicó Un peu de lumière (Un poco de luz) en el periódico Le Espiritisme, fundado por la Unión Espírita Francesa.

En este artículo, saca a relucir el descontento y los señalamientos a sus dirigentes, encabezados por Pierre Gaëtan Leymarie, cuando decidieron en Asamblea General, transformar el nombre de Sociedad para la continuación de las obras espíritas de Allan Kardec, por el de Sociedad Científica del Espiritismo (que fue más una pretensión que una sociedad encaminada a ese fin), con la cual se divisaba la intención de disminuir el valor y la importancia de Kardec en el Espiritismo y de interrumpir el proyecto que con mucho esfuerzo se había proyectado cumplir de la mano de su esposa Amélie Boudet.

En una parte del artículo, Berthe Fropo manifiesta:

Gustaría también de recordarles que el Sr. Allan Kardec pretendía hacer de una parte de su propiedad, un asilo para los espíritas necesitados (deseo que él expresó en el proyecto de Berthe Fropo en su juventud Constitución del Espiritismo – Revista de 1868, páginas 375 y 387 – y sobre el cual él habló conmigo muchas veces).

“Ahora vengo, en nombre de mi amigo tan lamentado, a exigir la ejecución de sus deseos, a la Sociedad anónima, excepto por el interés variable del fondo general y central del Espiritismo fundado por el Sr. Allan Kardec, por acto realizado el 3 de julio de 1869, ante un notario de París, Sociedad para la propagación de las obras de Allan Kardec.

Esta propagación no puede ser eficaz, a menos que los libros del maestro sean baratos, fue el deseo de su viuda. Ella se impuso, a pesar de su avanzada edad, a las más difíciles privaciones, a modo de dejar una fortuna real para el Espiritismo, aceptando comprometer su salud, ya tan delicada, y ser tratada como una avarienta para alcanzar el objetivo que ella se propuso: el de divulgar la instrucción moral e intelectual entre los seguidores pobres del Espiritismo, para ver crecer la obra de su marido.”

En Beacoup de LUMIÈRE, hace fuertes señalamientos de actos de corrupción, y de cómo Leymarie y Cía., aprovecharon el prestigio de la Revue Spirite (a la que tanto esfuerzo le había dedicado Kardec), como un medio publicitario y de divulgación de otras ideas, las que en varias ocasiones representaban intereses personales y económicos.

Se ofrecieron a los suscriptores, adjunto a la Revue Spirite, volúmenes de la Religión Laica, de Charles Fauvety como bono al pagar 3 francos más (moneda francesa de la época).

Se incluyeron artículos de Teosofía, luego que Leymarie además de espírita, se tornara adepto de la Sociedad Teosófica (doctrina con fuertes puntos de incompatibilidad con el Espiritismo) y llegase a ocupar el cargo de Presidente para la filial de Francia.

Comenta Fropo, “todos esos actos desesperaron a la Sra. Kardec, pero ¿qué podría hacer solita, ya que los miembros del comité no comparecían a las asambleas generales y ni siquiera respondían sus cartas?”

Otro hecho digno de mención en Beacoup de Lumière, son las motivaciones que tuvo Leymarie para darle publicidad a la obra Los Cuatro Evangelios – Espiritismo Cristiano o Revelación de la Revelación, del abogado Jean Baptiste Roustaing.

Una obra cuestionada por carecer de los criterios metodológicos adecuados para dar validez de la autenticidad de las comunicaciones recibidas por vía mediúmnica, como también a la disonancia e inconsistencia de su contenido con la filosofía espírita.

El mismo Kardec cuestionó esa obra, por carecer de fundamento y estar teñida de conceptos religiosos, que el espiritismo no tiene. Comenta Fropo,

“El Sr. Leymarie, para agradar al Sr. Guérin, por cuatro años, nos ha llenado los oídos de los Evangelios de Roustaing, sea en Bélgica, sea en Francia.

Él no cesaba de hablar de la profundidad de esa obra. ¡Mi Dios, para los espíritus sin juicio, todo lo que es obscuro parece profundo! Fue él quien dio las direcciones de todos los suscriptores de la Revista y fue así que el Sr. Guérin, el ejecutor testamentario del Sr. Roustaing, nos pudo enviar esa lamentable elucubración.

“¿Cómo se podría rechazar las direcciones a un espírita que donó cien mil francos a la Sociedad, y cinco mil francos para conferencias?

Un premio de tres mil francos por el mejor trabajo espírita. Ciertamente, el Sr. Guérin está muy feliz por ser millonario; no obstante, eso no es una razón, a pesar de sus beneficios, para que dejemos a la doctrina desviarse de su camino e insultar al Maestro.” (El resaltado es nuestro).

Añade más adelante, nosotros tampoco queremos dejar al espiritismo entrar en la fase teológica. ¿Para qué? ¿Para establecerlo bajo la forma de religión? ¿Será que nuestra querida doctrina no es más fuerte con su simple título de filosofía?”

Ante el triste panorama, y la imposibilidad de Amélie Boudet por revertir esta situación en la que fuera la Sociedad Pariesiense de Estudios Espíritas formada por su esposo, tomaron la iniciativa, junto con Berthe Fropo, Amélia y la familia Delanne, fundar la Unión Espírita Francesa en 1882.

La decisión era dolorosa, porque significaba desvincularse de la Sociedad que fuera producto del esfuerzo y anhelo de Kardec, pero era necesaria.

Hubo varias comunicaciones, atribuidas a él, donde les indicaba que era necesario comenzar de nuevo para retomar con coraje el proyecto que había iniciado.

En una de estas comunicaciones el espíritu indica: “Es deber de todo espírita sincero evitar que la doctrina sea desviada de su verdadero curso”.

Debido a su avanzada edad, Amélia Boudet brindaba su apoyo y aprobación a esta iniciativa, pero se sentía imposibilitada de estar al frente de esta nueva organización, por lo cual asumió la presidencia Gabriel Delanne y como vicepresidente Berthe Fropo.

A su vez, fundaron el periódico Le Spiritisme, importante órgano de difusión.

En el informe de la sesión del 24 de diciembre de 1882, aparece el discurso que realizó Alexandre Delanne (gran amigo de Kardec y padre de Gabriel Delanne, quien entre otras cosas expresa:

Su partida de la tierra – refiriéndose a Kardec – fue una pérdida muy sensible para sus adeptos, y una gran pérdida en el desarrollo de nuestra doctrina. Desde su muerte, en efecto, el espiritismo, nosotros lo constatamos, disminuyó su marcha”.

Y más adelante añade:

“Nosotros queremos que en la “Unión” reine la más perfecta igualdad entre sus miembros; pues, siendo todos hermanos, debemos disfrutar de los mismos derechos.

Nadie será superior a los otros, si no fuera por su devoción a la causa común.”

Por más que se haya querido enturbiar y desfigurar el pensamiento de Kardec, en la actualidad se mantiene vivo y vigente con la frescura que ofrecen sus ideas, al enarbolar las grandes aspiraciones humanas: el librepensamiento, el progreso, la justicia, el amor, la espiritualidad y la búsqueda de la verdad, en una sola melodía llamada Espiritismo.

Por Daniel Torres

Artículo Extraído de la revista Evolución nº 7 Revista de Cultura Espírita Ene-Abr de 2020

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