Espíritas “Puros”; No, Gracias

El alma virtuosa y la elevación santificante son producto de una larga y progresiva laboriosidad que ni siquiera el Espiritismo nos va a otorgar por añadidura en unos pocos o muchos años… y menos en esta experiencia terrestre.

Pero pese a esta evidencia, es curioso observar como (por alguna razón ignorada), muchos espíritas tratan de obtener a toda prisa una apariencia y actitud lo más virtuosa posible… y esto incluso desplaza las que debieran ser -estas sí- sus prioridades: el estudio doctrinario, el conocimiento de si mismo, la convivencia sana y natural, etc.…

Dale que hay más ...