Acción de la Oración. Transmisión del Pensamiento

El espiritismo permite comprender la acción de la oración, porque explica el modo como se transmite el pensamiento, ya sea que el ser a quien oramos atienda nuestro llamado, o que simplemente llegue hasta él nuestro pensamiento.

A fin de que comprendamos lo que sucede en esa circunstancia, debemos imaginar que todos los seres, estén encarnados o desencarnados, se hallan sumergidos en el fluido universal que ocupa el espacio, tal como nosotros nos encontramos, en este mundo, dentro de la atmósfera.

Dale que hay más ...

La forma no es nada, el pensamiento lo es todo

Los Espíritus no prescriben ninguna fórmula absoluta para las oraciones. Cuando lo hacen, es con el fin de fijar las ideas y, sobre todo, para llamar la atención sobre ciertos principios de la doctrina espírita. También lo hacen para ayudar a las personas que tienen dificultades para transmitir sus ideas, porque las hay que no creerían haber orado realmente si sus pensamientos no hubiesen sido formulados mediante la palabra.

(…) El espiritismo reconoce como buenas las oraciones de todos los cultos, cuando se dicen con el corazón y no con la boca.

Dale que hay más ...

Control Universal de la Enseñanza de los Espíritus

Si la doctrina espírita fuese una concepción meramente humana no tendría otra garantía que las luces de quien la hubiera concebido. Ahora bien, nadie en este mundo podría abrigar la pretensión fundada de poseer sólo para sí la verdad absoluta.

Si los Espíritus que la han revelado se hubiesen manifestado a un hombre solamente, nada garantizaría su origen, pues sería preciso creer en la palabra del que dijera haber recibido de ellos su enseñanza.

En caso de que se admitiera una absoluta sinceridad de su parte, a lo sumo podría convencer a las personas con quienes estuviera relacionado; conseguiría adeptos, pero nunca llegaría a congregar a todo el mundo.

Dale que hay más ...

¿Existen los Espíritus?

La causa principal de la duda relativa a la existencia de los Espíritus radica en la ignorancia de su verdadera naturaleza. Por lo general, las personas imaginan a los Espíritus como seres aparte en la creación, cuya necesidad no está demostrada.

Muchas sólo los conocen a través de los relatos fantásticos con que fueron acunadas en la niñez, a semejanza de las que sólo conocen la historia a través de las novelas. No intentan averiguar si esos relatos, despojados de sus accesorios ridículos, encierran algún trasfondo de verdad, y sólo las impresiona el lado absurdo que ellos revelan.…

Dale que hay más ...