La libertad es siempre la mejor solución: en el arte, en la educación, en la sociedad…

Desde el punto de vista espiritista, somos espíritus libres que en múltiples vidas y experiencias estamos aprendiendo a utilizar esta libertad.

El Autor Supremo de la Vida nos lanzó en un proyecto en el universo, para ir construyendo nuestra evolución, a través de errores y aciertos. No interfiere, salvo para enviarnos invitaciones, ejemplos, estímulos amorosos, a través de maestros – de otros espíritus cercanos o lejanos, que ya están más maduros y desarrollados.

No nos castiga -aunque desgraciadamente la palabra “castigo” sigue presente en las obras de Kardec, como reminiscencia del rencor católico y jurídico de la época.

Dale que hay más ...